sábado, 19 de diciembre de 2015

Diferencias entre linfocitos T y B

Los linfocitos T se diferencian y maduran en el timo. Son responsables de la respuesta inmune celular y algunos (linfocitos T auxiliares) colaboran en la respuesta humoral. Los linfocitos T maduros poseen en su membrana unos receptores que solo reconocen antígenos cuando están expuestas en la superficie de las células del propio organismo (células presentadoras). Hay dos tipos: los linfocitos T auxiliares, que estimulan la respuesta de otras células y los linfocitos T citotóxicos, que atacan y destruyen células infectadas, células cancerosas y células de tejidos y órganos trasplantados.


Los linfocitos B se diferencian y maduran en la médula  o en la bolsa de Fabricio (en las aves). Son los responsables de la respuesta inmune humoral, ya que producen anticuerpos específicos ante la presencia de un antígeno. Los linfocitos B maduros tienen en su membrana receptores específicos, que son inmunoglobulinas que les permiten reconocer los antígenos solubles. Si no son estimulados por un antígeno, estas células B maduras mueren por apoptosis o muerte celular programada. Por el contrario, si mediante su receptor se unen con el antígeno específico, proliferan y en pocos días dan lugar a dos subpoblaciones de células: células plasmáticas y células B con memoria.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Mimetismo molecular

En condiciones normales, el sistema inmunológico reconoce las moléculas de su propio organismo, las distingue de aquellas que son extrañas y produce anticuerpos solo contra estas. Por distintos análisis bioquímicos, se ha comprobado que algunas bacterias, virus y protozoos, como Plasmodium y Tripanosoma, han desarrollado la estrategia de formar complejos moleculares (fundamentalmente proteínas) muy similares a las que hay en el organismo del ser vivo al que van a infectar, para hacerse resistentes al contraataque del sistema inmune de este.


Este fenómeno se ha denominado mimetismo molecular, y consiste en que los antígenos foráneos miméticos, al ser muy parecidos a las moléculas propias, son presentados por las moléculas HLA (moléculas proteicas del sistema de histocompatibilidad) anómalas a los linfocitos del sistema inmune, y los receptores de la membrana de estos no son capaces de diferenciarlos. Como consecuencia, se produce autoinmunidad: las moléculas propias pueden tener capacidad antigénica (autoantígenos) y los linfocitos no atacarán a los antígenos miméticos.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Vacunas

Las vacunas tratan de estimular al organismo a producir anticuerpos contra determinados gérmenes (como virus y barterias) sin tener que haber padecido la enfermedad. Cuando el sistema inmunológico entra en contacto con algún germen crea anticuerpos, para impedir que volvamos a infectarnos. Así la vacuna presenta el germen al sistema inmune, para que este esté preparado si llega a entrar en el cuerpo el agente infeccioso.
En la actualidad ya existen vacunas que reaccionan sobre dos o más gérmenes.


La fiebre

La fiebre le sirve a nuestro sistema inmune para defenderse frente a patógenos.
Para reducir la actividad de toxinas se libera una hormona que desencadena determinadas reacciones que, al elevar la temperatura del cuerpo, aumentan la movilidad y fagocitosis de glóbulos blancos, la proliferación de un tipo de células importantes para el sistema inmune (células T) y la actividad del interferón.



sábado, 28 de noviembre de 2015

¿Cómo afecta el estrés al sistema inmunológico?

El estrés "deprime" considerablemente al sistema inmunológico, pues se liberan sustancias que bloquean su labor defensiva. Una manera para reducir el estrés y fortaleces el sistema inmune es la risa. Cuando nos reímos, se libera dopamina y otros compuestos en el cerebro que reducen el estrés de nuestro organismo y ayudan a que el sistema inmune funcione correctamente.
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La falta de sueño afecta al sistema inmunológico.

Muchas personas ignoran y es muy importante conocer que la falta de sueño afecta al sistema inmunológico. El simple hecho de pasar una noche sin dormir deprime la inmunidad del cuerpo,puesto que reduce el número de células que se encargan de eliminar los gérmenes. De hecho, es más efectivo vacunar a una persona que haya dormido la noche anterior, que vacunar a una que no lo ha hecho.
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jueves, 26 de noviembre de 2015

RECHAZO AL TRASPLANTE



El sistema inmunitario protege al individuo de sustancias que pueden ser nocivas, como son algunos microorganismos, toxinas, y algunas veces células cancerígenas, que están recubiertas de antígenos (proteínas). Cuando los antígenos ingresan en el cuerpo el sistema inmunitario los reconoce como elementos extraños, no propios del cuerpo del propio individuo, y los ataca.

Esto ocurre cuando una persona recibe un órgano de otro individuo durante una cirugía de trasplante, el sistema inmunitario lo puede reconocer como un cuerpo extraño, ya que os antígenos que recubren el órgano pueden ser diferentes o no son compatibles con los del propio individuo, rechazando así el trasplante, aunque no siempre se produce un rechazo, ya que en ocasiones y ya se procura que sea así, el órgano trasplantado tiene los mismos antígenos que el individuo trasplantado.
Para evitar el rechazo los médicos cotejan el órgano del donante y el de la persona que lo recibe, ya que cuanto más similares sean los antígenos entre el donante y el receptor, habrá menos posibilidad de rechazo. Además de emplean medicamentos para inhibir el sistema inmunitario de receptor.

Los antígenos cuanto más similares habrá menos posibilidad de rechazo; no existen dos personas, exceptuando los gemelos idénticos, que tenga antígenos de tejido idénticos.